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El largo y difícil camino del rookie europeo
Ser rookie en la NBA nunca es un camino de rosas, pero si eres novato y llegas de Europa a veces el camino es más difícil. Un juego distinto, un idioma y cultura diferente son algunos obstáculos que deben superar los jugadores europeos que llegan a la liga americana. Por delante 82 partidos, muchos minutos de banquillo y pocas oportunidades para demostrar la valía que atesoran. Desde la excelente campaña del número uno del draft, Andrea Bargnani o el gran papel de Jorge Garbajosa, hasta el ostracismo de todo un campeón de Europa como Vassilis Spanoulis; Álvaro Paricio repasa en este artículo la temporada de los rookies llegados a la NBA desde el viejo continente


Andrea Bargnani encabeza la lista de rookies llegados de Europa (Foto EFE)

Redacción, 17 Mar. 2007.- El jugador europeo está de moda en la NBA y tras ver el éxito de jugadores como Dirk Nowtizki, Tony Parker o Pau Gasol cada día son más las franquicias que apuestan por jugadores del viejo continente. Este hecho unido a la llegada a Toronto de Mauricio Gerhardini y Brian Colangelo posibilitó que por primera vez en la historia del draft el número uno del 2006 fuera un europeo.

Andrea Bargnani encabeza la lista de rookies europeos que han llegado este año a la NBA y que están intentando hacerse un hueco entre la mejor liga del mundo. Aunque no para todos el camino en la liga está siendo igual que para el italiano. En muchos casos, ser rookie y disponer de minutos es complicado, más aún si se une a ello la dificultad de la adaptación a un juego diferente, una cultura e idioma desconocido y la reticencia de muchos entrenadores a dar oportunidades y minutos a jugadores de primer año, más si además se trata de rookies europeos. Unos rookies que en muchos casos ya han demostrado su valía en Europa (casos como los de Jorge Garbajosa o Vassilis Spanoulis) pero que tienen que empezar de cero al otro lado del charco.

En el siguiente artículo repasamos cómo les va los rookies que han llegado a la NBA procedentes de fuera de Europa. Les seguimos en su difícil camino y damos algunas claves de su adaptación a la liga de las estrellas.

Los primeros de la clase

Ser el número uno del draft no es un seguro de éxito y casos como los de Michael Olowokandi, Joe Smith y, más recientemente, Kwame Brown demuestran que incluso los mejores ojeadores pueden errar en sus pronósticos. Sin embargo, este no parece que sea el caso de Andrea Bargnani. Il Mago como es conocido en Italia es el líder de una hornada de rookies que a pesar de todas las dificultades que supone aterrizar en la NBA se están abriendo paso en la liga y comienzan a labrarse un nombre entre las ilustres estrellas de la liga.

En cualquier caso, el inicio de competición de Andrea Bargnani (11,5 puntos, 3,9 rebotes y 0,7 asistencias por partidos) tampoco fue fácil y la falta de minutos y pobres números rodearon de incertidumbre y críticas su llegada a Toronto. “Cuando eres el número uno, tienes que promediar 20 puntos y 10 rebotes para que la gente no te critique”, señala su compañero Chris Bosh.


Los Raptors están disfrutando del gran año de Bargnani y Garbajosa (Foto EFE)

Pese a todo, no se puede decir que Bargnani haya tardado en adaptarse a la competición y tras un mal mes de noviembre (7.9 puntos) pronto comenzó demostrar sus habilidades y desde finales de año es un fijo en la rotación de Sam Mitchell como sexto hombre. Muy acertado desde la línea de tres puntos (38%), cada día se encuentra más cómodo jugando por dentro y ya le hemos visto protagonizar alguno de los mates más espectaculares de los Raptors.

Sin duda que el futuro de Bargnani es prometedor en una franquicia donde tienen toda la confianza depositada en el joven pívot, sobre todo con opiniones tan válidas como la Dirk Nowtizki (muchos le comparan con el alemán) que le avalan. “Él es mejor jugador que yo cuando tenia 19 o 20 años. Va a ser un gran jugador. Es más atlético que incluso yo lo era. Puede subir el balón mejor que yo”, asegura el alemán.

El caso de Jorge Garbajosa (8,5 puntos, 4,8 rebotes y 1,9 asistencias por partidos) es el más sorprendente de todos. En un ejemplo brutal de adaptación al medio, el ala-pívot español ha tenido que superar todas las adversidades que afronta un rookie y además hacerlo jugando en una posición nueva para él a sus ¡28 años! Jugando como alero, Garbajosa ha tenido que enfrentarse a gente superior en velocidad y músculo y no sólo no ha desentonado sino que de esta “batalla” está saliendo victorioso como lo demuestra su nominación al All Star de los rookies. Más allá de números y estadísticas, la importancia de Garbajosa en estos Raptors se demuestra en intangibles y en una labor oscura que hace que sus minutos en pista se disparen a los 28 por partido (cuarto en la plantilla).


Muchos rookies deben esperar una oportunidad para demostrar su valía (Foto EFE)

Aprovechando la oportunidad

En algunos casos, el camino del rookie es difícil y son pocas las veces en las que a un jugador procedente de más allá de las fronteras de EE.UU. tiene una oportunidad a las primeras de cambio de poder brillar en la liga desde el principio. Así, antes de triunfar, el jugador debe haber esperado pacientemente a tener su oportunidad y trabajar duramente en los gimnasios a la sombra de las luces y los focos de los partidos. Generalmente la oportunidad aparece para estos rookies en forma de lesión o sanción de algún compañero de equipo.

El futuro de estos jugadores dependen entonces de la capacidad de exprimir al máximo sus cualidades en ese, generalmente, breve periodo y dar a conocer no sólo al entrenador (éste lo ve día a día en los entrenamientos) sino también al aficionado y la opinión pública la calidad y lograr intangibles que actúen como reclamo y pueden “vender el producto” para que el rookie no vuelva a salir de la rotación habitual del equipo. Dentro de este grupo, encontramos a Yakhouba Diawara, Mickael Gelabale y Ersan Ilyasova.

Yakhouba Diawara (4,8 puntos, 1,9 rebotes y 0.9 asistencias por partidos) ejemplifica el sueño americano. Tras jugar en Pepperdine y no ser drafteado, este alero francés regresó a Europa y ha tenido que ganarse su sitio en la NBA a través de las ligas de verano. El pasado verano “Kooba” fichó por los Denver Nuggets renunciando una mayor oferta realizada por los Dallas Mavericks y no podemos decir que la jugada le haya salido mal.

Este alero de dos metros ha sabido exprimir al máximo sus minutos en pista. En un comienzo muy movido para los Denver Nuggets, entre traspasos, lesiones y sanciones, Diawara ha podido disfrutar de bastantes minutos en pista donde ha exhibido su poderío físico. Durante la sanción de Carmelo Anthony pudimos verle salir de titular (12 partidos como titular) y realizar grandes actuaciones, siendo su mejor partido el disputado el 2 de enero frente a los Sixers en los que anotó 23 puntos y 6 rebotes. “Cuando tienes más minutos te sientes más cómodo. Tienes más seguridad. Por eso cuando estoy en pista sólo intento jugar duro, conseguir puntos y rebotes. Intento ayudar y poner energía en todo lo que hago”, señala el jugador francés

Y si hay algo en lo que destaca eso es en la defensa. Diawara con su gran envergadura y agilidad, puede combinarse en la pista como alero o falso ‘cuatro’ y defender a la principal amenaza rival. “Es el mejor defensor que tenemos”, señala un George Karl que ha sabido tener paciencia en este proceso de adaptación del rookie. “Puedes jugar todos los partidos de exhibición, todas la ligas de verano, pero la NBA es más intensa, más física. Es más dura de lo que te puedas pensar”.

Mickael Gelabale (4 puntos, 2,2 rebotes y 0,7 asistencias por partidos). Llegaba al NBA después de haber jugado a un gran nivel en su primer año en el Real Madrid y no acabar de explotar la pasada temporada. El francés, tras un primer mes de noviembre desastroso en los que sólo disputó 31 minutos y anotó 4 puntos (sólo intentó 4 lanzamientos de campo), ha sabido confiar en sus posibilidades y aprovechar las lesiones de Ray Allen y Rashard Lewis para ganarse un puesto en la rotación de los Sonics.

Gelabale ha jugado 14 partidos de titular en los que ha dejado evidente su juego cerca de canasta y su escasa fiabilidad en el lanzamiento de larga distancia (2/22 en tiros de tres puntos). Eso sí, ha sido capaz de ganarse el respeto y la confianza de su entrenador para jugarse los balones calientes y decidir varios encuentros. “Como equipo le damos nuestra confianza porque creemos en él”, comenta Ray Allen. Una habilidad poco habitual en un rookie y que le ha hecho merecerse el apodo de clutch player (jugadores que deciden en los últimos instantes de partido).”Me encanta este chico, creo que a ser bueno, realmente bueno” asegura su entrenador, Bob Hill.

No podemos decir que Ersan Ilyasova (5,2 puntos, 2,7 rebotes y 0,6 asistencias por partidos) sea un completo desconocido para la liga. El alero turco fue seleccionado en el draft por los Milwaukee Bucks y ya jugó el pasado año en la NBDL con las 66ers de Tulsa. Una experiencia enriquecedora y que le ha servido para aclimatarse al país y facilitar el salto a al gran liga este año.“De un año a ahora ha hecho grandes avances en su fortaleza física y su confianza, su entendimiento del estilo de juego NBA y el idioma han mejorado señala Terry Stotts, quien fuera su entrenador hasta hace pocas fechas.

Sus buenas actuaciones en la liga menor y el gran Mundial realizado con Turquía le han valido un puesto en el equipo. En los Bucks ha combinado las posiciones de falso cuatro y de alero aunque los problemas de lesión le han hecho jugar más minutos de interior que lo que a él le hubiera gustado.

Con el regreso de Charlie Villanueva y el gran año de Charlie Bell los minutos del turco han decrecido por lo que es una incógnita la evolución que pueda sufrir en el segundo tramo de temporada. Aunque en los 10 últimos partidos antes del All Star sus minutos en pista ya cayeron de los 14,2 que promediaba a sólo 8,8 minutos por partido y en los últimos encuentros apenas cuenta en un equipo que está viviendo un periodo de cambios. Todavía le resta un largo camino por recorrer y como recuerda Larry Harris (General Manager) “sólo tiene 19 años y pienso que a veces la gente quiere que tenga 29”


Vassilis Spanoulis no está logrando hacerse un hueco en los Rockets (Foto EFE)

Todo por demostrar

La cara oculta de la NBA la muestran otros muchos rookies que tienen que ver más tiempo del deseado los partidos desde el banquillo o las gradas. Jóvenes jugadores a los que se les cuestiona su elección por dar el salto a la NBA y ver cortaba su proyección por un puñado de dólares.

En muchos casos, no es la juventud sino el desconocimiento general del baloncesto mundial por parte del técnico americano el que obstaculiza el aterrizaje de rookies internacionales. Así, una estrella europea y mundial como Sarunas Jasikevicius tuvo que salir de Indiana ante la imposibilidad de jugar con minutos de calidad con Rick Carlisle durante el año y medio que estuvo a sus órdenes.

Este año el mejor ejemplo de esta situación los representa Vassilis Spanoulis (2,4 puntos, 0,8 rebotes y 0,9 asistencias por partidos), todo un campeón de Europa y subcampeón del mundo que vive en el ostracismo del banquillo de Houston Rockets.

El jugador griego se encuentra tapado por el gran año de Rafer Alston y por un Luther Head que ha sabido ganarse la confianza de Jeff Van Gundy con lo que pocas son las oportunidades en un equipo donde la rotación exterior está limitada y condicionada al papel de Tracy McGrady.

Spanoulis, habituado a ser el líder en el Panathinaikos y la selección griega, está viviendo una nueva experiencia en el ostracismo tejano que está acabando con su paciencia. “Vine para ayudar al equipo, para poner mi talento en él y hacer muchas cosas. Soy una persona paciente, pero no quiero estar en el banquillo toda la temporada. Vine para trabajar duro y jugar partido”.

Una difícil situación para un jugador al que Van Gundy pide que cambie su estilo de juego de creación y penetraciones para convertirse en un tirador (curioso teniendo a Alston o Head o Wells en el equipo). Una circunstancia que no acaba de convencer a Spanoulis. “Es como preguntar a un doctor si es un abogado”.” Quizás no conozca mis fortalezas. Solía jugar fuerte en defensa, presionando en toda la pista, corriendo y jugando pick and rolls para crear opciones de juego. Ahora quieren que sea un tirador y eso es diferente”.

Tal es la decepción que Spanoulis, a pesar de haber firmado un contrato por tres años, no descarta la posibilidad de regresar a Europa. “Siempre está la posibilidad de que pueda abandonar. No depende de mí, pero ellos tampoco me pueden mantener como un prisionero”. Veremos que sucede con un jugador que no se merece el mal momento que está viviendo este año.

Sergio Rodríguez (3,3 puntos, 1,3 rebotes y 3,3 asistencias por partidos) bien podría haber estado entre los jugadores que han sabido ganarse un puesto aprovechando las oportunidades ofrecidas. Así lo hizo con la lesión de Brandon Roy, jugando grandes partidos contra Minnesota Timberwolves, Phoenix Suns o Denver Nuggets (23 puntos y 10 asistencias). Sin embargo, la cabezonería de Nate McMillan, reacio a utilizar rookies (LaMarcus Aldridge también ha sufrido muchos minutos en el banquillo a pesar del ser número dos del draft) y las lesiones han cortado una trayectoria de un jugador que no pierde la sonrisa y disfruta de su experiencia NBA.

Mucho se esperaba de Thabo Sefolosha (3,3 puntos, 1,9 rebotes y 0,8 asistencias por partidos), sobre todo, tras ver como era un asiduo de la rotación de Scott Skiles en las primeras semanas de competición. Sin embargo, el mal comienzo de los Bulls hizo cambiar la rotación de Skiles y reducir de manera sustancial los minutos entre los rookies del equipo.

Ahora el base suizo debe de contribuir desde el banquillo y luchar por superar a Chris Duhon como primer recambio de Kirk Hinrich. Una situación que con trabajo y sacrificio Sefolosha espera cambiar. “Cuando salgo a la pista sólo pienso en aportar energía, correr en ataque y jugar duro en defensa, pero evidentemente que es agradable tener más minutos”.

Damir Markota (1,4 puntos, 0,5 rebotes y 0,2 asistencias por partidos) supo lucir en Europa su gran muñeca pero en la NBA su ausencia de fortaleza para jugar por dentro y lentitud para jugar en el perímetro están dificultando su adaptación a unos Bucks que sólo han recurrido a él de forma habitual cuando sufrieron una plaga de lesiones. Eso sí, en la franquicia parecen tener mucha confianza en la evolución del croata. “Él va a ser un autentico ‘cuatro’ que pueda anotar por fuera. Puede correr, jugar el pick and roll y es habilidoso. Lo mejor que tiene es que su cuerpo no necesita fortalecerse”, señala Larry Harris. Cualidades que deberá desarrollar en la NBDL.

Quienes parecen tenerlo más complicado son los pívots Mile Ilic y Uros Slokar. Miembros del profundo banquillo en los Nets y Raptors y cuyo su futuro ofrece más sombras que luces porque apenas juegan y cuando lo hacen (minutos de la basura) apenas dejan entrever que tenga cualidades para jugar en la liga. Ilic venía con el aval del buen papel de Nenad Krstic en los Nets, pero antes del All Star sólo había disputado 5 minutos de juego. Y no mucho mejor le van las cosas a un Slokar que tuvo que esperar al año nuevo para sumar sus primeros puntos en la NBA.

Álvaro Paricio
@Alvaropc23
ACB.COM

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