Artículo

España recupera su brillo para colgarse la medalla de bronce (63-56)
Nuevo éxito del baloncesto femenino. España ha derrotado con autoridad a Bielorrusia por 63 a 56 y se ha colgado la medalla de bronce en el Eurobasket. Clave fue la participación de Sílvia Domínguez y Anna Montañana (16 puntos) en un segundo cuarto donde España lo bordó y puso las bases de la victoria


Las españolas, exultantes tras la victoria (Foto Prodep.com)

Redacción, 20 jun. 2009.- España recuperó su mejor juego para derrotar a Bielorrusia por 63 a 56 y sumó una nueva medalla de bronce. Es la quinta medalla consecutiva de un equipo que superó la decepción de caer en semifinales para conseguir un nuevo éxito internacional.

A pesar de lo que indica el marcador, no fue una victoria fácil pues España tuvo que esperar al segundo cuarto para reencontrar el estilo de juego que tan buenos resultados les ha dado en este campeonato. Con el cansancio propio de estos torneos, las titulares de España dieron el relevo a brillantes secundarias como Sílvia Domínguez que asumió la dirección del equipo en sus peores momentos. Destacable también la brillante actuación de una Anna Montañana que culminaba su gran campeonato con otro gran partido ofensivo (16 puntos).

A pesar de que Bielorrusia nunca se rindió y apretó en la segunda parte, un gran segundo cuarto (parcial de 14 a 0 en tres minutos) sirvió para poner ruedas a la victoria española.


El banquillo español calienta un frío partido

El encuentro cumplió con el guión que se presume en la lucha por el bronce. Dos equipos fríos y con errores que buscan con cada ataque y con cada defensa meterse cuantos antes en el partido.

España buscaba incrementar el ritmo, presionar en defensa y, a través del rebote, salir en transición. El conjunto nacional había sufrido malos porcentajes en los dos últimos choques y no quería que se volviera a repetir la historia. Las intenciones eran buenas, pero las fuerzas ya estaban justas.

Era evidente que el cansancio pesaba sobre las jugadoras y a veces ello provocaba pases imposibles o canastas fáciles que incomprensiblemente se salían del aro. Consciente de ello, Evaristo Pérez adelantó la rotación y mujeres menos habituales como Tamara Abalde y Sílvia Domínguez dieron nuevos bríos a una selección que se escapaba por cinco al final del último cuarto (13-8).

La base catalana de Perfumerías Avenida puso una marcha más al ataque español y Abalde, jugando como ala pívot, comenzó a castigar la fatiga Bielorrusia. En un visto y no visto, España rompía el partido con un demoledor parcial de 18 a 0 (27-8).

El equipo se gustaba a sí mismo y disfrutaba con la presión defensiva que mantenía sobre un rival desbordado. Las ganas y la calidad de las españolas sobrepasaban a las bielorrusas. Por momentos, España recordó al vendaval que fue en las dos primeras fases y las penetraciones de Amaya Valdemoro (11 puntos y cuatro asistencias) y Anna Cruz se clavaban en el corazón bielorruso.

Dos triples consecutivos de Bielorrusia parecía que amenazaban la ventaja española, pero, de nuevo, la intensidad defensiva, permitía a España robar balones y conseguir sumar a través de contraataques.

Con la ventaja estabilizada por encima de los 10 puntos, España se marchaba al vestuario (36-20). Se empezaba a asegurar la victoria y, lo más importante, se recuperaba la alegría y el juego de siempre.


Nuevo despiste español y a sufrir

Sin embargo, España volvió a pecar de precipitación en el comienzo de tercer cuarto y Bielorrusia le endosó un parcial de 9 a 0. El rival tocaba a las puertas de España, pero los triples de Amaya Valdemoro y Anna Montañana la cerraba de golpe (46-38).

Estaba claro que si España quería amarrar la medalla de bronce no podía volver a cometer un despiste como el del comienzo de tercer cuarto. Tres minutos habían servido para que Bielorrusia creyera en sus opciones y, poco a poco, Leuchanka y Verameyenka, las pivots rivales, comenzaron a hacer daño cerca del aro.

Uno y otra vez, se forzaban situaciones inverosímiles en ataque y se buscaba un pase imposible que era cortado por, la cada vez más seria, defensa báltica. Era evidente que el equipo necesitaba un último empujón y ese vendría otra vez desde el banquillo. Sílvia Domínguez cogía las riendas del equipo y un triple de Laura Nicholls devolvía la tranquilidad con un triple sobre la bocina (49-40).


Montañana certifica el éxito español

Quedaban 10 minutos para sumar una nueva medalla y España lo daba todo en defensa para que el rival no se acercase en el electrónico. Con cuentagotas, las canastas caían en el aro de Bielorrusia y la victoria española estaba cada vez más cerca. Un último arreón de Montañana (la mejor jugadora en todo el campeonato) cerraba definitivamente el bache que se había padecido (60-48).

Los últimos minutos sirvieron para disfrutar del éxito conseguido. Cierto es que por momento se soñó con una medalla de color distinto, pero el bronce final iluminaba el rostro de las excelentes jugadoras que tanto nos han hecho disfrutar en este campeonato. España volvía al podio y hacía más grande la historia del baloncesto femenino en Europa.

Álvaro Paricio
@Alvaropc23
ACB.COM

Últimos artículos del autor



© ACB.COM, 2001-

Aviso Legal - Política de cookies - Política de protección de datos